Tal dia farà un any
15 abril, 2018

Cuéntalo

Hoy es el día internacional de la danza y abro vía para explicar una de tantas en un contexto como el del movimiento y la música, para mí tan importantes. En septiembre, celebrando el cumple de Chiquita en la Sala Apolo de Barcelona y mientras bailaba a mis anchas, dos chicos muy jóvenes me tocaron el coño en sendas ocasiones como quien no quiere la cosa y me arrepentí tanto de no haber reaccionado a tiempo acusándolos ante los seguratas para que los echaran de allí… A ellos los increpé, pero eso no es suficiente, ni para mí ni para ellos. Y sabiendo que es intolerable, llegué a tener el horrible pensamiento de si no era yo que estaba bailando de manera demasiado sexy. Aunque solo fuera por un momento, es tristísimo.

Anoche, también en el Apolo, un tipo me sobó el culo al pasar a mi lado y lo agarré directamente de la camisa llevándolo hasta el segurata, que por suerte estaba cerca (me gusta bailar detrás donde no hay mucha gente). Le expliqué lo que había pasado y mi arrepentimiento de no haberlo hecho igual cuando pasó en septiembre. “Es suficiente” me dijo. Y lo sacó fuera de la discoteca.

Los cartelitos del baño de la discoteca alertando sobre la importancia de no callar ante las agresiones sexuales, además de la toma de conciencia y la confianza que siento en “nosotras” para cambiar las cosas, creo que me dieron la fuerza necesaria para hacerlo en el momento. Estoy contenta y creo que ese chico también debería estarlo. No sé si esos carteles también están en los baños de los hombres pero lo considero algo muy importante. Primero porque tengo muchos amigos gays a los que también les pasa y segundo porque estos que tienen la mano tan ligera para el sobeteo sin consentimiento en las discotecas son quienes más los necesitan.

La danza y movernos como somos es algo que siempre tendremos, al margen de quien venga a tocarnos la moral o el culo. Eso es maravilloso, lo otro es una mierda y no se puede ni debe tolerar. Así que digamos basta (diguem prou!). Porque es más fácil ser valientes rodeadas de gente y amiguis y es importante que busquemos nuestros espacios de afecto y protección en la reivindicación. Chiquita se suma a la iniciativa que se presenta mañana, 30 de abril, en la Llibreria Calders, donde se hará una lectura colectiva de la sentencia del juicio contra #lamanada.

En la imagen, Isadora Duncan being her amazing self.